1.- BLANCOS. Vinos del año. Elaborados con las variedades Doña Blanca, Godello y Palomino. Selección de mostos en prensado y elaboraciones de espumosos con la variedad Doña Blanca. Graduaciones alcohólicas adquiridas entre 10 y 13 grados.
2.- TINTOS JOVENES. Del año. Los vinos tintos son elaborados con un mínimo del 70% de la variedad Mencía, con graduaciones adquiridas entre 11 y 14 grados.
Los vinos jóvenes tienen unos baremos analíticos específicos del Consejo Regulador que son respetados: acidez total mínima, acidez volátil real máxima, sulfuroso libre total máximo, etc...
3.- VINOS VIEJOS SIN CRIANZA. Con baremos analíticos determinados y en los que debe figurar la añada.
4.- VINOS ROSADOS. Procedentes de uvas tintas (con un 50% de Mencía), o de mezclas de uvas tintas y blancas. Graduación alcohólica entre 11 y 14 grados. Predomina la gama amplia de colores en los rosados, desde el rosa al “piel de cebolla” pasando por los colores naranja.
5. VINOS DE CRIANZA. Vinos en los que han de pasar dos años hasta que salen al mercado. De estos dos años, 6 meses estarán en barrica de Roble de capacidad inferior a 1.000 lts. La Mencía tiene capacidad para proporcionar vinos de crianza adquiriendo un máximo esplendor entre 3 y 5 años.
6.- VINOS DE RESERVA. Vinos que han de permanecer un mínimo de 12 meses en barrica de Roble y 24 más en botella. Total 3 años.
Los vinos blancos y rosados: como mínimo han de estar 6 meses en barrica de Roble y 18 meses en botella. Total 2 años.