CHÂTEAU PETRUS

Página inicio de Château Petrus

EL VIÑEDO - INTRODUCCIÓN

La vida y obra de los grandes châteaux bordeleses es tan bien conocida como la vida de los famosos, y se puede encontrar hasta el más mínimo detalle de la historia y los métodos de producción de estos en todos los libros referentes al tema. En el caso de Petrus, 11,5 hectáreas plantadas en un 95% de merlot, y el resto cabernet franc. El cabernet franc raramente llega a madurar perfectamente, algo imprescindible para poder llegar al gran vino, con lo que generalmente se queda fuera del ensamblaje final.


En el siglo XIX la extensión de la propiedad, que por aquellos años pertenecía a la familia Arnauld, se reducía a 6,5 ha plantadas al 70% de merlot y al 30% de Cabernet Franc. Hasta 1969 no alcanza su actual tamaño, con la adquisición de 5 ha del Château Gazin que son replantadas con merlot hasta conseguir la composición que hoy conocemos.


Los rendimientos que establece Christian Moueix son de unos ocho racimos por cepa, ya que si los rendimientos son menores el vino puede resultar demasiado tánico. Las cepas tienen una edad media de 45 años, son inusualmente viejas para el Pomerol, y se replantan cepa por cepa sólo después de que alcancen los 70 años de edad.


**En la imagne podemos ver la famosa y severa vendimia verde de Petrus: racimos que valen una fortuna, al suelo.**

La vendimia se empieza siempre después de mediodía para evitar la humedad de la mañana (al contrario que en buena parte de España, donde es conveniente vendimiar lo más temprano posible por la mañana, para evitar los calores de la tarde). Además del pago excepcional y único en el mundo mencionado arriba, el cuidado meticuloso de la viña, bajos rendimientos, y una salvaje poda en verde (fueron de hecho los que comenzaron, en 1971, esta práctica ahora bastante común) e incluso algunos métodos extremos, como usar helicópteros para generar corrientes de aire que sequen las uvas, estufas colocadas en el viñedo para evitar las heladas, o alfombrar la viña con plástico para evitar las lluvias en época de vendimia, como hicieron en el difícil año 1992 (justamente la misma práctica que le ha llevado a la descalificación de parte de su codiciado Valandraud a Jean-Luc Thunevin...) son los que proporcionan esa uva tan especial.